Mostrando entradas con la etiqueta Circe Maia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Circe Maia. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de agosto de 2026

Circe Maia. La muerte

V

Hoy me puse a cantar canciones tuyas
cuando no había nadie.
Y venía tu voz, alzándose, venía
borrándome la ajena luz, volando
tu voz hacia la mía
como por otro aire.
  
Venía como niebla de cariño
-y como tan de lejos-
un ansia dolorosa
de querer acercarse
y aunque casi llegaba
-ya más cerca, más cerca-
no podía alcanzarme.
  
Porque tu voz volaba
ay, querida, querida
por otro aire.



En una de las antologías de "Material de lectura"

sábado, 18 de abril de 2026

Circe Maia. Muerte

II

Recordarte es borrar, empecinadamente
una y otra vez, esta sustancia oscura
que de ti me separa.
  
Cadáveres de días que no viste, te cubren.
Llueven sobre tu rostro gotas lentas, espesas
y de beber, amargas.
  
Y bebo a grandes sorbos, y dolorosamente
este tiempo que crece entre tú y yo, borrándote.
Una y otra vez, contra las olas de plomo
contra de la corriente, partiendo el oleaje
  
-olas sombrías, noches que no viste, te cubren-
Como un nadar terrible, ahogándose
y ver tu rostro lejos, en una playa ajena
que no puede tocarse.



En una de las antología de "Material de lectura"

martes, 17 de febrero de 2026

Circe Maia. La muerte

I 

A las tres de la tarde le anocheció de golpe.
Se le voló la luz, las agujas
del tejido, la lana verde, el cielo.
Ves qué fácil, qué fácil:
un golpecito, un hilo
que se parte en silencio
a las tres de la tarde.
  
Y después ya no hay más. De nada vale
ahogarse en llanto, no entender, tratar
de despertarse.
Muerte, de pie, la muerte
altísima, de pie, sola, parada
sobre mayo deshecho.



En una de las antologías de "Material de lectura"