II
Recordarte es borrar, empecinadamente
una y otra vez, esta sustancia oscura
que de ti me separa.
Cadáveres de días que no viste, te cubren.
Llueven sobre tu rostro gotas lentas, espesas
y de beber, amargas.
Y bebo a grandes sorbos, y dolorosamente
este tiempo que crece entre tú y yo, borrándote.
Una y otra vez, contra las olas de plomo
contra de la corriente, partiendo el oleaje
-olas sombrías, noches que no viste, te cubren-
Como un nadar terrible, ahogándose
y ver tu rostro lejos, en una playa ajena
que no puede tocarse.
En una de las antología de "Material de lectura"