sábado, 10 de octubre de 2026

Juana Castro. Te pesaban las alas

Te pesaban las alas.
Una espuma de espinas te acosaba la boca
–Y el mar no se extinguía–
Era todo posible,
      cuando el alba 
tocaba los brazos del ocaso
y tu lengua-azucena se posaba, 
            como un pájaro
en lejanas palabras aprendidas.
Y la cuna otra vez, para tu pecho 
de almizcle y yerbabuena.
Solamente la voz, porque los dedos
te dañaban la frente
y un arroyo de sal te acorralada.
–Te cansas de cantar?–
Te pesaban las alas,
y el mar no se extinguía...
   
No hubo magia, ni ángel, ni canciones 
desplegando tu aire enrarecido.
Implacable la muerte, poco a poco, 
aserrándote fue,
      como una negra
flor de pesadilla. 



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"