y tú me preguntes qué he hecho tantos años sin ti,
te responderé: «He continuado nuestra conversación».
Te reirás con dulzura con la sonrisa de tus blancos dientes,
y rodearás mi espalda con tu firme gesto de déspota.
Y por los prados de violetas que florecen solo para los muertos
continuaremos la conversación.
De "El libro de Mara"
En "El inmenso azul"